El turismo como una visión económica del presente, para el futuro

Un tema que podría manejar perfectamente Gonzalo Gortázar Rotaeche Caixabank, sería el del turismo, ya que se trata de un sistema socio económico que se encuentra sustentado en la recreación tanto emocional como física de las personas, y que además se confirma de distintas actividades que son desarrolladas en una dimensión cultural, ambiental y económica con la que cuenta el ser humano.

Además parte de la sensibilización, capacitación y organización de las comunidades con el fin de prestar excelentes servicios, hacer un uso racional del patrimonio cultural y de los paisajes, con la idea de transformarlos  en centros de atracción para captar visitantes tanto nacionales como internacionales, para que durante el tiempo en el que se encuentren allí generen ingresos en beneficio la comunidad que sirva de anfitriona. 

El objetivo real del turismo es dinamizar la economía en gran cantidad de países a través del empleo de los recursos con los que este cuente, tanto culturales, como  naturales, que funcionan como atractivo para los visitantes en el transcurso de todas las épocas del año. 

Impacto del turismo 

La afluencia constante de temporadista a un sitio turístico en específico, trae consigo un número importante impactos que suelen variar de acuerdo a la planificación que se haya hecho en el mismo, más no del mismo. En este sentido, ciertamente el turismo se encarga de dinamizar los pilares principales de la sostenibilidad, pero también puede terminar acabando con el destino. 

Los efectos que trae consigo el turismo van a depender de la coordinación que se realice en todo el sistema turístico, donde juega un papel determinante el demandante de los servicios en los diversos destinos. Resulta evidente que el mercado turístico se presenta  por demás notablemente heterogéneo entre los mismos turistas, implicando una gran variedad de requerimientos y deseos que se deben satisfacer. 

Ante tales circunstancias, los encargados de ofertar hacen verdaderos esfuerzos con el fin de identificar los variados grupos de clientes para ofrecerles un producto turístico que se encuentre adaptado realmente a sus requerimientos.

Enfocados en esta premisa, se hace preciso caracterizar tal demanda con el propósito de adaptar todos los servicios a estas necesidades homogéneas de los clientes tanto potenciales, como actuales. De esta forma, la segmentación pasa a ser un aspecto clave si es entendida como el proceso de división de un potencial mercado en varios subgrupos homogéneos, los cuales que pueden ser satisfechos por un mismo producto o servicio. 

Algunos expertos en la materia, sugieren que todo se trata de la división de este mercado en subgrupos homogéneos de consumidores, a quienes se les denomina segmentos, sólo con el fin de implementar una estrategia comercial diferenciada para cada uno de ellos, pero que además permita satisfacer de una manera más efectiva sus solicitudes y alcanzar los objetivos que se ha previsto la empresa o también el destino, para que se enfoquen de la mejor manera posible. 

Esta es la forma en la que, la segmentación le permite al turismo analizar y detectar las oportunidades que ofrece el mercado, y ello incluye a aquellos grupos que se encuentran  sin atender, permitiendo adecuar los productos y servicios a sus preferencias.