La situación legal de la marihuana en Italia

Italia ha tenido un enfoque completamente confuso en lo que respecta a las políticas que influyen en la compra y venta del cannabis, durante el año 2006 el gobierno italiano bajo la presidencia de Silvio Berlusconi ha puesto en marcha una legislación relativa sobre el tema de la marihuana mucho más estricta que la que estaba previamente en vigor, pero durante el año 2014, en el tribunal constitucional ha dictaminado que la ley estaba completamente nula debido a ciertos parámetros de los artículos que se encontraban confusos a la hora de interpretarlos. En la nación italiana el consumo de drogas no ha sido nunca un delito penal de gran índole, a pesar de que la posesión si se considera una violación a las leyes del estado no son penalizados aquellos que poseen las cantidades personales admitidas por la ley, por lo cual la posesión de cannabis para el consumo personal se encuentra totalmente despenalizada en Italia, aunque sigue siendo ilegal desde el punto de vista del derecho internacional.

Como se puede observar es una posición bastante confusa la que se maneja en Italia cuando de cannabis se trata, la reciente historia sobre la legalización del cannabis es y seguirá siendo muy agitada; durante el año 1990 la Ley Levolino-Vassalli ha definido las infracciones que son catalogadas como no penales para dicha droga identificada como “blanda”, posterior a eso durante el año 1993 los ciudadanos italianos votaron en un referéndum a favor de que se ejecutara una despenalización en la posesión personal de toda clase de drogas entre las que se incluye el cannabis.

Luego en el año 2006 se produjo la aprobación de la Ley Fini-Giovanardi dentro del gobierno de Berlusconi quien hizo que se erradicara el proceso de distinción entre las drogas duras y blandas, para que de esta manera las drogas blandas -grupo que tiene como principal integrante al cannabis- fueran tratadas al igual que las drogas duras como por ejemplo: heroína y la cocaína durante el proceso de penalización, acción que ha sido la generadora de la gran confusión existente en la actualidad. Durante el año 2014 el tribunal constitucional ha considerado que la ley Fini-Giovanardi era un hecho totalmente inconstitucional y entonces se remarcó la vigencia del antiguo modelo Lervolino-Vassalli para el manejo de estupefacientes.

Actualmente las personas que sean tomadas infraganti con posesión de cannabis dentro de la nación italiana se vuelven completamente susceptibles a recibir una simple advertencia para que se evite un segundo momento de este tipo, los menores de edad o personas que se encuentren bajo la tutela del estado si son capturados con cannabis pueden estar sujetos a la órdenes sobre el tratamiento obligatorio bajo la mirada de su tutor, aquellos consumidores de drogas que sean considerados un completo peligro para la comunidad en general tienen la posibilidad de ser hospitalizados, para velar por su seguridad y la de todos aquellos que lo rodean, mientras que se procede a ejecutar una investigación o un juicio de acuerdo a los daños causados por el ciudadano bajo los efectos de estos psicoactivos.  

En cuanto al proceso de tráfico y venta del cannabis es un procedimiento completamente ilegal dentro de las líneas limítrofes de Italia, aunque si una persona es capturada por la ley las penas de encarcelamiento son más sencillas en comparación con los cargos impuestos en el caso de que el tráfico sea de drogas duras como la heroína o cocaína, de acuerdo a la ley Fini-Giovanardi la venta o en su defecto el tráfico de cannabis podrá ser castigado con 20 años de cárcel o con multas que pueden alcanzar los 260.000 euros, situación que no aplica con la venta de cannabis medicinal importada de Países Bajos.

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