Viajar y no perder el glamour en el intento

Cuando pensamos en distracción  y recreación, solo nos llega a la mente unas bien merecidas vacaciones, lejos muy lejos del bullicio intermitente y acosador de la ciudad. En un paraíso terrenal rodeado de palmeras,  cálidas aguas, una bebida refrescante; o escalando para los más extremos. Pero en realidad existen más formas de hacer turismo, dentro y fuera de tu localidad.

Realizar viajes, desde siempre ha sido una de las actividades más gratificantes para el ser humano, pues se encuentra íntimamente relacionado con el placer y la calidad de vida, siendo un punto de encuentro entre las distintas culturas para permitir el desarrollo de valores morales, intelectuales y emocionales, eso sin comentar el valor agregado a la economía de las regiones donde se desarrolla dicha actividad, ya que esta representa un interesante fenómeno social que moviliza a gran parte de la población mundial.

Diferentes tipos de turismo se han ido desarrollando con el paso del tiempo gracias a las motivaciones propias de los viajeros. Entre ellos el turismo de sol y playa es el elegido por excelencia, aunque hoy en día es visto como un turismo depredador pues no respeta la capacidad de carga de los destinos.

Por otra parte, encontramos el turismo de reuniones que se realiza cuando el viajero se desplaza fuera de su entorno habitual y con fines lucrativos. Por su parte y con las nuevas tendencias,  encontramos el turismo LGBT dirigido a la llamada “comunidad gay”, incluyendo personas bisexuales y transexuales, con el que se busca son todas las condiciones necesarias para tener tranquilidad en destinos amigables para ellos, donde no haya discriminación, se respete la diversidad y haya espacios abiertos con seguridad para su integridad.

Así mismo, se sigue implementando el turismo de Naturaleza donde la motivación principal es estar en contacto con la misma y cuenta con 3 grandes derivaciones:  El ecoturismo que se desarrolla en áreas naturales y que tiene como fin la apreciación y conocimiento de la naturaleza; El turismo de aventura, tiene como motivo principal realizar actividades recreativas que representen un esfuerzo emocional y físico; y por último el turismo rural donde se busca la convivencia e interacción con la gente propia del lugar,  conociendo su cultura y formas de vida.

Otros prácticas turísticas como de salud y el turismo de bienestar, se llevan a cabo cuando la gente viaja para buscar tratamientos que le permitan mejorar sus condiciones de vida. A estos le sumamos el turismo cultural que incluyen el turismo religioso y el gastronómico, siendo más exigentes ya que tienen la posibilidad de desarrollarse en cualquier época del año. Por último y no menos importante, hallamos el turismo de compras de lujo donde una de sus mayores representantes es Rosa de Tous Oriol con sus maravillosas creaciones, con el que atrae grandes personalidades alrededor del mundo, promocionando a su vez la expresión  hotelera de cada ciudad en la que sus tiendas se encuentran, lo que incrementa la economía local y la cantidad de empleos con personal idóneo para alcanzar sus metas.

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